jueves, 21 de agosto de 2008

Imagen triste

Cinco presidentes en 13 días. Aquí, ante ustedes, un desagradable recuerdo que nos dejó el quinto de ellos.

Aclaración: Una Simple Hormiga no se hace responsable de las lágrimas que este fragmento de discurso pueda ocasionar.

Eduardo Duhalde: "El que depositó dólares recibirá dólares".



jueves, 14 de agosto de 2008

Hablando de redistribución de la riqueza...


Marcos Rodrigué es el intendente de Inriville, una localidad situada en el departamento Marcos Paz, a 290 kilómetros de la Ciudad de Córdoba.

Carta abierta del intendente de Inriville

Estos últimos días se estuvo hablando y discutiendo sobre las retenciones al agro. Si eran justas, si queríamos un país con inclusión social y una mejor distribución de la riqueza, o qué país queremos.

Inriville, mi pueblo, en el sudeste cordobés, zona núcleo por excelencia, tiene 4.300 habitantes. Durante el año 2007, aportamos con el viejo esquema de retenciones la suma de $96.000.000, de lo que no recibimos nada a cambio porque las retenciones no es un impuesto coparticipable. Ese dinero actualmente se destina a la compra de conciencias, de sindicalistas, de nuevos “Borocotos”, de extorsiones a gobernadores, intendentes; a oscuros negocios, a inversiones sin sentido, sin utilidad práctica (tren bala), o el reparto de subsidios arbitrarios y a dedo.

¿No es razonable pensar que una buena distribución de la riqueza debería ser un 33% para Inriville, que la produce, un 33% para la provincia de Córdoba y un 33% para el Gobierno Nacional?

De esta manera mi pueblo recibiría $32.000.000 por año, 8 veces más que el presupuesto municipal. Les cuento lo que podríamos hacer:

1.- Me haría cargo y duplicaría el sueldo de los maestros, policías, empleados municipales y personal de la salud. Con esto gastaría $4.000.000

2.- Me haría cargo de todos los jubilados y le pagaríamos el doble de lo que ganan, con una jubilación mínima de $2.000, con esto gastaría 2.000.000

3.- Cubriría la necesidad de 150 viviendas, que nos costaría $10.000.000

4.- Con el resto pavimentaría todo el pueblo, terminaría la obra de gas, haría el parque industrial, tendríamos cloacas, sala de terapia intensiva, sala de partos, un polideportivo municipal.

Todo esto con el aporte de tan sólo un tercio de un año de retenciones sobre la producción de nuestra zona.

La pobreza y la ignorancia, son un muy buen negocio político.

Vi muchos empresarios y políticos que callaron, o que miraron al costado, o que participaron de actos por temor a represalias, tienen que saber que con su silencio y actitud hipotecaron el futuro de sus hijos y de sus nietos, comprándole su libertad y su dignidad.

Quiero un país federal, con inclusión, con crecimiento del interior sin empobrecimiento de su gente, sin destrucción de las economías regionales, con igualdad de oportunidades para todos y tener, como dice la prosa de nuestro querido poeta Atahualpa Yupanqui, “yo tengo tantos hermanos que no los puedo contar....y una hermana muy hermosa que se llama LIBERTAD”.

Marcos Rodrigué

Intendente de Inriville

miércoles, 30 de julio de 2008

Como mamá



Desde 2003 nos hemos acostumbrado a oir mucho acerca de la redistribución de la riqueza, la prioridad que la gestión Kirchner tiene por los excluidos, la inclusión social y varios tópicos similares más. Y este tipo de discurso, que se apoya claramente sobre un pilar fundamental: la lucha contra la pobreza (el otro es la victimización), se ha acentuado en estos últimos meses de la mano de la gran oradora Cristina Fernández.
Nuestra presidente ha hecho un esfuerzo casi inhumano por mostrarse como la “Evita del siglo XXI” o, al menos, como una fiel seguidora de sus políticas sociales. Todos sabemos el desafío que representa tratar de imitar a la figura femenina, argentina y política más importante del siglo XX, ya que quizá pueda resultar simple pregonar sus ideas pero no así plasmarlas en acciones concretas.
Nadie pone en tela de juicio las buenas intenciones que la jefa de estado pueda tener (o sí, no pretendo hablar por los demás), pero dudo que regalarle un auto de 39 mil dólares a su hija ayude mucho a los pobres, ¿o sí?
La intención de este artículo no es averiguar de dónde sacó el dinero Cristina para satisfacer tamaña necesidad básica de Florencia, la menor del clan K., ya que el nivel de dicho presente encaja perfecto con el patrimonio que tanto el ex presidente en funciones Néstor y su esposa tienen (probablemente, la duda pase por cómo llegaron los Kirchner a enriquecerse tanto en tan poco tiempo). El análisis apunta más a desdreñar las contradicciones que se manifiestan entre el discurso oficial y el accionar hedonista de la presidente y su familia.
Flor, de 17 años, recibió un obsequio que hará maravillas para su imagen de chica fashion: un Mini Cooper último modelo que le entregaron sus padres a cambio de que cierre su fotolog, el cual trajo varios dolores de cabeza al matrimonio Kirchner durante la campaña para las elecciones presidenciales de octubre pasado. Gris y con techo negro, el Mini fue confeccionado 100% de acuerdo a los exclusivos gustos de Florencia, quien con la nueva adquisición se suma a la lista de celebrities locales que pasea orgullosa en este pequeño pero glamoroso vehículo. Jesica Cirio, Luciana Salazar y Rocío Guirao Díaz, entre ellas.
Luego de la década del 90, muchos imaginábamos haber dejado atrás la premisa menemista: pizza con champagne. Pero algunos hechos hablan por sí solos y, a pesar del rotundo cambio en el discurso (100 por ciento más demagógico y populista), nuestros funcionarios no han cambiado demasiado sus costumbres. Basta con conocer algunos detalles acerca de las vacaciones que la menor de los Kirchner tomó en enero de esta año, para estar seguros de que el despilfarro de dinero del estado aún no ha cesado y se mantiene a niveles menemistas.
Acompañada de varias amigas, con tres custodios y dos camionetas, la adolescente viajó a Pinamar y se alojó como todos los años en Terrazas del Mar, un hotel cinco estrellas ubicado en Avenida del Mar 148, a una cuadra de Bunge, la avenida principal de Pinamar. Abonó $1.060 por noche por la suite que le alquilaron y, fuentes del hotel –que fue construido y administrado durante años por Alfredo Yabrán– se ocuparon de brindar más información acerca de la habitación elegida. La misma es tipo dúplex de tres ambientes. Si bien no es la suite presidencial, está entre las mejores del hotel. Tiene dos plantas: la de abajo con una cocina americana, un living comedor con mesa para ocho personas, un cuarto con dos sommier y un baño. En la planta de arriba hay un cuarto en suite donde durmió Florencia.
Las preguntas surgen por sí solas: ¿cuántos comedores se podrían abastecer con 39 mil dólares y por cuánto tiempo? ¿Cómo le caerían esos 1060 pesos a una familia que puede llegar a pasar días sin alimentarse (y, lamentablemente, no son pocas)? La -ya a esta altura- recurrente invocación a la generosidad de Evita Perón, ¿tiene algo que ver con tal derroche de dinero?


por Mauricio Ferrini

viernes, 18 de julio de 2008

lunes, 14 de julio de 2008

Guillermo en el País de las Maravillas


¿Usted se suele preguntar por qué cada vez le cuesta más llegar a fin de mes? ¿Por qué siendo un empleado al cual le han aumentado el sueldo en los últimos meses (en mayor o menor medida) puede comprar cada vez menos productos? ¿Le llama la atención también notar cómo el mismo producto que compra en el mismo supermercado semanalmente lo paga a un valor cada vez más elevado?
Quizá usted esté tranquilo porque sabe que su economía y la de su hogar no corre peligro teniendo en cuenta que la inflación acumulada en el primer semestre de 2008 es sólo del 4.6%, según el Indec (¿o no es así, señor Secretario de Comercio Interior?). Por ende, debería mantenerse en ese estado de serenidad y confianza plena porque seguramente la disminución de su poder adquisitivo sea sólo una impresión o una mera ilusión.
Tal vez se pregunte de dónde salen los estudios de empresas privadas en los que los resultados marcan un índice “real” de inflación que varía entre un 13% y un 15% en el primer semestre de 2008. ¿Será por eso que el “show” de paritarias que hemos presenciado este año se ha movido casi en su totalidad con un piso del 19% y ha alcanzado en algunos casos, como fue el sector de Trabajadores de Industrias de la Alimentación, un 33% de aumento en los salarios? No, estas variables tienen como único punto de contacto una simple coincidencia. Además, no hay por qué desconfiar de la información brindada por nuestro Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
¿Por qué habríamos de dudar de su credibilidad? ¿Porque la única aparición que tuvo en medio de una manifestación popular significativa (vale aclarar, una en apoyo al actual Gobierno nacional, o sea, compuesta sólo por militantes K.) la hizo escoltado por el campeón de kickboxing Jorge “Acero” Cali? No, eso sería muy injusto.
¿Acaso habría que dudar de su honestidad a la hora de tomar medidas al frente de la secretaría más importante del Ministerio de Economía por el simple hecho de ser un empleado fantasma del Gobierno? Bueno, puede ser que “empleado fantasma” sea una acusación un poco fuerte, ya que uno puedo llegar a esa conclusión debido a que la página web de la Presidencia de la Nación no ubica a la secretaria a su cargo en ningún lugar del organigrama oficial y mucho menos dentro de Economía, su dependencia natural. Según
la página de Internet de este ministerio, la secretaría de Comercio Interior forma parte de su estructura, pero es imposible acceder a su site porque no hay enlace alguno para saber qué se cocina en las oficinas de la diagonal Roca al 600.
Si usted es uno de esos desestabilizadores que insiste en que la inflación acumulada de este año es el doble, triple o más que lo que indican los irrefutables íncides del Indec, le sugeriré, por favor, que deje de desprestigiar a una entidad tan independiente como ésta, no contagie más de pánico a la sociedad y desista de sus conductas golpistas y destituyentes.


por Mauricio Ferrini

lunes, 2 de junio de 2008

Golpe a golpe


“El Gobierno se equivoca, tiene que ceder…”, se escucha en la cola del supermercado. “El campo es el sector productivo más importante que tenemos. Cómo puede ser que no sea escuchado…”, le dice un jubilado de unos 70 años al joven que tiene a su lado, en un tono elevado y alterado, mientras esperan la llegada del colectivo.
El conflicto entre al agro y el Gobierno ha ocupado un lugar tan grande y reiterativo en los medios masivos de comunicación que parece haberse metido en nuestras vidas sin que muchos nos hayamos dado cuenta. Hasta el 10 de marzo parecía muy corriente encontrarnos debatiendo sobre el líder del Clausura, sobre el partido que se había jugado el día anterior o simplemente intercambiando información acerca del clima y de la posibilidad o no de que lloviera.
Pues estas costumbres argentinas se han modificado notoriamente, ya que hace casi 80 días pareciera ser que nos hemos convertido en seudo especialistas en retenciones móviles, economías regionales, producción de soja, administración de tambos y cotizaciones de trigo y girasol.
Pero no es esto sobre lo que quiero hacerlo reflexionar, señor lector. Simplemente, me pareció necesario contextualizar e introducirlo brevemente en el tema, para, ahora sí, poder focalizar el análisis concretamente sobre el tópico que me movilizó. Y el mismo tiene que ver con la astucia con la cual tanto Alberto Fernández, al frente del Gabinete y de la mayoría de los planes económicos nacionales, como Néstor Kirchner, desde el sillón del PJ, se movieron a medida que el conflicto fue atravesando diferentes momentos y diversos climas.
Vale la pena comenzar esta lectura sobre las actitudes del oficialismo aclarando que los reiterados desplantes que los representantes de las entidades más importantes del campo han sufrido no han sido consecuencia de un capricho de Cristina. Ni siquiera se dieron por el -supuesto- enojo de Alberto F., cuando se producían constantes cortes de rutas nacionales y provinciales por parte de productores agropecuarios –como muchos nos quisieron hacer creer-. El Gobierno hizo lo imposible para evitar el diálogo y la negociación por las retenciones móviles, y en lugar de enfocar su energía en esta discusión, simplemente se dedicó a repartir acusaciones (trató de “golpistas” a los productores rurales), dar discursos confrontativos y a brindar al sector productivo un amplio abanico de señales intimidatorias, coercitivas y “patoteras”.
Pero esta postura tiene una explicación. En primera medida, hemos podido descubrir (aunque muy difícil entender) que no poseemos funcionarios públicos capaces de estar a la altura de las circunstancias, si de conocimientos agrícolas y economías regionales hablamos. Una clara muestra de ello se puede encontrar en la resolución 125/08 del Poder Ejecutivo Nacional del 10 de marzo, en la cual se declaran los mismos parámetros de retenciones tanto para un pool de siembra que posee 100 mil hectáreas como para un chacarero dueño de 100 hectáreas.
Y como consecuencia de esta incapacidad para debatir con el campo cuál es el error en dicha resolución y cómo corregirlo para que sea posible llegar a un acuerdo, el Gobierno ha optado inteligentemente por llevar el enfrentamiento al terreno político, con Néstor y Alberto F. a la cabeza. Un ámbito en el cual se sienten muy cómodos por razones obvias y, a su vez, sus “enemigos” circunstanciales no conocen mucho. Así fue como comenzó el juego de “hacer pisar el palito”.
Reiteradas chicanas, mensajes entre líneas y hasta subidas de apuestas fueron dirigidas desde el oficialismo hacia los productores, quienes a pesar de su amateurismo en el “pantano” del juego político, supieron hacer pie a su manera. Sin embargo, ya daba la sensación de que el error estaba al caer.
Y así fue. Finalmente, Néstor logró que “pisaran el palito”. Como se detalló unos párrafos atrás, representantes del sector agrario fueron tildados de “golpistas” varias veces por Cristina, su esposo, Alberto F., Aníbal Fernández y algunos otros funcionarios. En relación con esta acusación, fue Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), quien cometió el desliz. Durante el acto realizado en Rosario, con motivo del festejo por el 25 de mayo, que convocó a casi 300 mil personas en apoyo al campo, el titular de FAA manifestó durante su discurso que “el Gobierno es un obstáculo para el crecimiento”.
Fue justamente lo que en Casa Rosada hace días estaban esperando que sucediera. Aguardaban la oportunidad de poder sustentar lo de “golpismo” con algo y aquí la encontraron. Utilizaron ese discurso, presenciado por el grupo más importante de la oposición, en su contra y tomaron fuerzas para poder aumentar aun más la victimización.
El juego dialéctico continuará, los mensajes mediáticos también, pero el campo deberá entender que no puede pelear en el terreno político, cuando su preocupación real se encuentra en el plano económico y sólo ahí podrá librar una batalla limpia, digna y justa.


por Mauricio Ferrini