miércoles, 30 de julio de 2008

Como mamá



Desde 2003 nos hemos acostumbrado a oir mucho acerca de la redistribución de la riqueza, la prioridad que la gestión Kirchner tiene por los excluidos, la inclusión social y varios tópicos similares más. Y este tipo de discurso, que se apoya claramente sobre un pilar fundamental: la lucha contra la pobreza (el otro es la victimización), se ha acentuado en estos últimos meses de la mano de la gran oradora Cristina Fernández.
Nuestra presidente ha hecho un esfuerzo casi inhumano por mostrarse como la “Evita del siglo XXI” o, al menos, como una fiel seguidora de sus políticas sociales. Todos sabemos el desafío que representa tratar de imitar a la figura femenina, argentina y política más importante del siglo XX, ya que quizá pueda resultar simple pregonar sus ideas pero no así plasmarlas en acciones concretas.
Nadie pone en tela de juicio las buenas intenciones que la jefa de estado pueda tener (o sí, no pretendo hablar por los demás), pero dudo que regalarle un auto de 39 mil dólares a su hija ayude mucho a los pobres, ¿o sí?
La intención de este artículo no es averiguar de dónde sacó el dinero Cristina para satisfacer tamaña necesidad básica de Florencia, la menor del clan K., ya que el nivel de dicho presente encaja perfecto con el patrimonio que tanto el ex presidente en funciones Néstor y su esposa tienen (probablemente, la duda pase por cómo llegaron los Kirchner a enriquecerse tanto en tan poco tiempo). El análisis apunta más a desdreñar las contradicciones que se manifiestan entre el discurso oficial y el accionar hedonista de la presidente y su familia.
Flor, de 17 años, recibió un obsequio que hará maravillas para su imagen de chica fashion: un Mini Cooper último modelo que le entregaron sus padres a cambio de que cierre su fotolog, el cual trajo varios dolores de cabeza al matrimonio Kirchner durante la campaña para las elecciones presidenciales de octubre pasado. Gris y con techo negro, el Mini fue confeccionado 100% de acuerdo a los exclusivos gustos de Florencia, quien con la nueva adquisición se suma a la lista de celebrities locales que pasea orgullosa en este pequeño pero glamoroso vehículo. Jesica Cirio, Luciana Salazar y Rocío Guirao Díaz, entre ellas.
Luego de la década del 90, muchos imaginábamos haber dejado atrás la premisa menemista: pizza con champagne. Pero algunos hechos hablan por sí solos y, a pesar del rotundo cambio en el discurso (100 por ciento más demagógico y populista), nuestros funcionarios no han cambiado demasiado sus costumbres. Basta con conocer algunos detalles acerca de las vacaciones que la menor de los Kirchner tomó en enero de esta año, para estar seguros de que el despilfarro de dinero del estado aún no ha cesado y se mantiene a niveles menemistas.
Acompañada de varias amigas, con tres custodios y dos camionetas, la adolescente viajó a Pinamar y se alojó como todos los años en Terrazas del Mar, un hotel cinco estrellas ubicado en Avenida del Mar 148, a una cuadra de Bunge, la avenida principal de Pinamar. Abonó $1.060 por noche por la suite que le alquilaron y, fuentes del hotel –que fue construido y administrado durante años por Alfredo Yabrán– se ocuparon de brindar más información acerca de la habitación elegida. La misma es tipo dúplex de tres ambientes. Si bien no es la suite presidencial, está entre las mejores del hotel. Tiene dos plantas: la de abajo con una cocina americana, un living comedor con mesa para ocho personas, un cuarto con dos sommier y un baño. En la planta de arriba hay un cuarto en suite donde durmió Florencia.
Las preguntas surgen por sí solas: ¿cuántos comedores se podrían abastecer con 39 mil dólares y por cuánto tiempo? ¿Cómo le caerían esos 1060 pesos a una familia que puede llegar a pasar días sin alimentarse (y, lamentablemente, no son pocas)? La -ya a esta altura- recurrente invocación a la generosidad de Evita Perón, ¿tiene algo que ver con tal derroche de dinero?


por Mauricio Ferrini

viernes, 18 de julio de 2008

lunes, 14 de julio de 2008

Guillermo en el País de las Maravillas


¿Usted se suele preguntar por qué cada vez le cuesta más llegar a fin de mes? ¿Por qué siendo un empleado al cual le han aumentado el sueldo en los últimos meses (en mayor o menor medida) puede comprar cada vez menos productos? ¿Le llama la atención también notar cómo el mismo producto que compra en el mismo supermercado semanalmente lo paga a un valor cada vez más elevado?
Quizá usted esté tranquilo porque sabe que su economía y la de su hogar no corre peligro teniendo en cuenta que la inflación acumulada en el primer semestre de 2008 es sólo del 4.6%, según el Indec (¿o no es así, señor Secretario de Comercio Interior?). Por ende, debería mantenerse en ese estado de serenidad y confianza plena porque seguramente la disminución de su poder adquisitivo sea sólo una impresión o una mera ilusión.
Tal vez se pregunte de dónde salen los estudios de empresas privadas en los que los resultados marcan un índice “real” de inflación que varía entre un 13% y un 15% en el primer semestre de 2008. ¿Será por eso que el “show” de paritarias que hemos presenciado este año se ha movido casi en su totalidad con un piso del 19% y ha alcanzado en algunos casos, como fue el sector de Trabajadores de Industrias de la Alimentación, un 33% de aumento en los salarios? No, estas variables tienen como único punto de contacto una simple coincidencia. Además, no hay por qué desconfiar de la información brindada por nuestro Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
¿Por qué habríamos de dudar de su credibilidad? ¿Porque la única aparición que tuvo en medio de una manifestación popular significativa (vale aclarar, una en apoyo al actual Gobierno nacional, o sea, compuesta sólo por militantes K.) la hizo escoltado por el campeón de kickboxing Jorge “Acero” Cali? No, eso sería muy injusto.
¿Acaso habría que dudar de su honestidad a la hora de tomar medidas al frente de la secretaría más importante del Ministerio de Economía por el simple hecho de ser un empleado fantasma del Gobierno? Bueno, puede ser que “empleado fantasma” sea una acusación un poco fuerte, ya que uno puedo llegar a esa conclusión debido a que la página web de la Presidencia de la Nación no ubica a la secretaria a su cargo en ningún lugar del organigrama oficial y mucho menos dentro de Economía, su dependencia natural. Según
la página de Internet de este ministerio, la secretaría de Comercio Interior forma parte de su estructura, pero es imposible acceder a su site porque no hay enlace alguno para saber qué se cocina en las oficinas de la diagonal Roca al 600.
Si usted es uno de esos desestabilizadores que insiste en que la inflación acumulada de este año es el doble, triple o más que lo que indican los irrefutables íncides del Indec, le sugeriré, por favor, que deje de desprestigiar a una entidad tan independiente como ésta, no contagie más de pánico a la sociedad y desista de sus conductas golpistas y destituyentes.


por Mauricio Ferrini